El santiagueño derrotó a Botic Van de Zandschulp (139 del ranking) por 6-3, 4-6, 7-5, 7-6 y avanzó al cuadro principal del Major londinense por primera vez en su carrera.


Marco Trungelliti (206 ATP) lo vuelve a hacer; el hombre qualy lo vuelve a hacer. Venía de derrotar a Leonardo Mayer y Thiago Seyboth Wild en las primeras dos rondas y, en la entrada, sacó a uno de los grandes candidatos: el jugador de los Países Bajos venía de sortear la clasificación y, por su estilo de tiros planos con potencia, partía como un escollo difícil de superar. El jugador de 31 años aprovechó sus cuatro chances de break y dio el batacazo en Roehampton.

A su vez, se convirtió en el tercer argentino en lograr este hito en Wimbledon y el primero en seis años. Los restantes habían sido Horacio Zeballos en 2015 y Juan Pablo Guzman (actual entrenador de Nadia Podoroska) en 2002.

Los Grand Slams son para él, porque participar de cuadro principal de los cuatro torneos más importantes del tenis sin haber sido TOP 100 es, realmente, algo para pocos. Durante su trayectoria ha sido un gran jugador de Challengers con una semifinal de ATP, en Umag 2018 (cayó ante Marco Cecchinato). Su mejor ubicación fue 112°. Los Grandes para este tipo de jugadores actúan, además, como una aire fresco en cuanto a lo económico año a año.

Wimbledon 2021 significa el cierre del ciclo perfecto: siempre desde la clasificación, disputó el Abierto de Australia 2016 y 2020, Roland Garros 2016, 2017 y 2018 y el US Open 2019. Además, en varias ocasiones dio la nota: en París 2016 eliminó al implacable Marin Cilic (10 ATP en ese entonces), en 2017 remontó un 2-0 en sets ante el local Quentin Halys en la recordada cancha uno del complejo de Bois de Boulogne y en 2018, como Lucky Loser y viajando 10 horas desde Barcelona la noche previa al partido, borró al australiano Bernard Tomic. En Melbourne Park, también en 2016, había logrado ante Josef Kovalik su primer éxito en torneos de esta categoría. El récord es de 4-6.

Lejos del foco de atención buscará otra épica en el All England, porque siempre tiene una historia que contar.