La japonesa se hizo eco de la situación social actual que viven los Estados Unidos.


A causa de la violencia racial que todavía impera en los Estados Unidos y que esta última semana ha retomado notoriedad en los medios, Naomi Osaka decidió no disputar las semifinales del WTA Premier 5 de Cincinnati. La japonesa, de padre haitiano y madre nipona, debía enfrentar a la belga Elise Mertens, quien ante dicha baja, se clasificó automáticamente a la final, esperando por la ganadora del duelo entre Victoria Azarenka y Johanna Konta.

La actitud de Osaka, quien posee la ciudadanía estadounidense y vive en Norteamérica, se une a la contundente huelga de jugadores de la NBA, el torneo de básquet más importante del mundo, en una clara señal de hartazgo y protesta en contra del racismo en tierras yankes.

Foto principal: Publimetro