Una actuación agridulce de Su Majestad en su debut en La Catedral.


Roger Federer se vio beneficiado por el retiro de Adrian Mannarino luego de quedarse con el cuarto set. La sensación que dejó este abrupto final es que el suizo respiró gracias al abandono de su rival, claro está sin desmerecer el partido que venía teniendo el ocho veces campeón en All England.

Las dudas con las que llegaba Federer a Londres comenzaron a visibilizarse luego de la temprana eliminación en el césped de Halle hace un par de semanas frente al canadiense Felix Auger-Aliassime. Esa expresión un tanto decaida que mostró Roger una vez finalizado ese encuentro fue motivo de especulación y hasta de preocupación para muchos de sus fans.

Ya habiendo debutado en Wimbledon 2021 y a nada de los 40 años, Roger tiene como objetivo llegar hasta las instancias finales en el tercer Grand Slam de la temporada. De seguro obtener la corona allí es su meta más importante de la temporada, así como lo dijo tras desistir en Roland Garros.

Por lo pronto, ya saltó su escollo en primera ronda. Pero, esta vez, Roger zafó ante Mannarino. Ya no es el mismo, eso está claro. No solo él tiene que ir despacio, sino también los fanáticos. Es partido a partido.

Foto principal: El Mundo