Diego Schwartzman empezó el Australian Open con el pie derecho, pero dejó algunas preocupaciones desde lo físico.

 


El N°13 del mundo venció 6-3 6-4 7-5 al serbio Filip Krajinović y en la segunda ronda se enfrentará al tenista local Christopher O’Connell.

El Peque tuvo un partido muy sólido y sacó adelante un encuentro que en los papeles era peligroso. Sin embargo, tuvo complicaciones para cerrarlo debido a que sufrió una serie de calambres en los últimos games.

Finalizado el enfrentamiento, Schwartzman había tenido una buena sensación desde lo deportivo, pero había dejado dudas en cuanto a su estado físico, pero fue el propio tenista  que minutos más tarde en conferencia de prensa descartó cualquier molestia peligrosa de cara a la próxima ronda.

El bonaerense de 29 años y Sebastián Báez son los únicos argentinos que lograron debutar con un triunfo, ya que ayer Federico Coria, Tomás Etcheverry, Facundo Bagnis y Federico Delbonis cayeron en sus respectivos encuentros.