Mateo Martínez gana su quinto future en Monastir.


 

A veces la vida da recompensas, y este es el caso de Mateo Martínez, que supo estar dentro de los mejores juniors del mundo (#7 ITF 2012) y escalar muy rápidamente en el circuito de dobles (#219 ATP 2015).

La falta de apoyo económico, una lesión en la pierna que parecía ser cancer y una sanción por dopping “casi infantil”, fueron corriendo a Mateo del lugar que merece tener en el circuito. Este panorama un poco desalentador, no le impidió ganar 5 títulos en singles y llegar a estar dentro de los trecientos cincuenta jugadores del planeta.

 

 

Campeón en Monastir M15 junto a Ajeet Rai

Un jugador, que vive casi con alegría poder jugar en canchas duras, con una adaptación casi natural. Dotado de un gran saque y un muy buen juego de ataque, algo poco común entre nuestros compatriotas. Mateo si consigue la ayuda que no tuvo, puede convertirse en otro de los casos de tenistas argentinos que consiguen entrar al top-100 con cierta madurez, como fueron Federico Coria o Nicolás Kicker.

 

La semana pasada Clark Kent volvió a ponerse la capa, y ganar en singles y dobles en Monastir, Tunez. Venciendo en la final a un viejo conocido Moez Echargui por 6-4 y abandono, después de ganarle en las semifinales a otro duro jugador local como es Azis Dourgaz.

Mateo y su primer título en singles del 2021

Tener a Mateo de vuelta, es muy importante para el tenis nacional, porque significa tener a futuro a un doblista de clase mundial y un jugador que tiene memoria de campeón. Superman a regresado señores y vuelvan a ponerlo en sus listas de favoritos, porque parece estar dispuesto a dar pelea.