Danielle Collins luchó contra la adversidad y hoy vive un momento soñado en el Abierto de Australia.


La historia de Danielle Collins es digna de una de superación. La estadounidense de 28 años y 27° preclasificada del Australian Open acaba de meterse en semifinales en Melbourne tras superar a otra luchadora como lo fue la francesa Alize Cornet (7-5 y 6-0), quien luego de más de 60 intentos, pudo jugar los cuartos de final de un Grand Slam a los 32 años.

Dos caminos que se cruzaron en la ronda de las ocho mejores y que dio como resultado la segunda clasificación de Collins a las semis de Australia luego de que lo hiciera por primera vez en 2019. Tras ese momento, muchos pensaron que su carrera se catapultaría a niveles insospechados, pero un paso inesperado por el quirófano tumbó esos sueños momentáneamente.

La endometriosis, una rara y dolorosa enfermedad que afecta a una de cada 10 mujeres y que ocurre cuando el tejido que cubre el interior del útero crece fuera de el, ya comenzaba a hacer mella en el rendimiento y las insoportables molestias ya eran moneda corriente. “Antes de la cirugía y de tomar mis medicamentos, siempre tenía que ajustar mis entrenamientos en torno a mi ciclo menstrual, debido a que mis periodos eran demasiado dolorosos”, aseguró Collins, quien se terminó operando en abril pasado y desde ese momento hasta este presente soñado en Australia, ha sabido ganar sus dos primeros títulos de Palermo y San José, demostrando el potencial de la estadounidense.

Foto principal: Australian Open