El difícil momento que atravesó Federico Coria que casi lo obliga a dejar el tenis.


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A pesar de este muy buen presente que vive Federico Coria, no siempre pudo gozar de las mieles del creciente éxito en el circuito. Acostumbrado a remarla desde las juveniles, de recorrer y jugar cuanto Future se le cruzara en el camino para ganar confianza, puntos para acomodarse en el ranking y sostén económico para su carrera, el nacido en Rosario puede decir, ya a los 29 años, que esos tiempos turbulentos en donde incluso pensó en abandonar el tenis ya forman parte de la historia, una que quedó muy atrás.

“En 2019 no estaba bien en lo económico y no quería seguir pidiéndole plata a mi hermano ni a mi gente cercana. Me di una última chance en una gira de tres torneos por Estados Unidos y gané el último. Eso me dio mucho aire. Ese Challenger de Savannah lo gané una semana después de la clasificación de Roland Garros. Ese fue el puntapie para que mi carrera renasca. Ahora tengo un equipo de trabajo. Todo eso es producto de entrar en el TOP 100, te da orden y planificación”, recordaba Coria al hablar de la temporada que marcó su despegue.

Fefo hace dos años, ganando su primer título Challenger en Savannah, Estados Unidos, y dedicándole el festejo a su hermano Guillermo. Ese fue el momento del despegue de su carrera. (Foto: ATP)

Ese mismo año, bisagra para su carrera, pensó en el retiro y estuvo al borde de largarlo todo: “Me veía totalmente fuera del sistema. El tenis me decía hasta acá llegaste, no tenés un mango, dedicate a otra cosa. No me da verguenza expresar mis emociones y miedos, para nada. Jugar Grand Slams era lejano para mi”.

Entre las claves que encuentra Fefo para ponderar su actual presente y olvidar ese pasado tormentoso, su novia y su actual entrenador, Andrés Schneiter, aparecen como pilares fundamentales que explican un crecimiento tanto en su juego como en su mentalidad:

“Ellos me hicieron renacer, me pusieron los puntos y me ayudaron a madurar”

Mi novia y el Gringo son dos personas que me hicieron cambiar muchísimo desde lo mental, a tener pensamientos más positivos, de creermela más. Los encontré en un momento de mi vida en donde pensaba mucho en seguir o dejar el tenis. Yo hago chistes y me río, pero soy una persona insegura. Soy un jugador al que le cuesta mucho creer en su tenis y remarcarme las cosas buenas que hago, estoy todo el tiempo con la crítica. Mi psicólogo, Pablo Pécora, dice que mi autoexigencia es lo peor y lo mejor que tengo. Entonces creo que a eso tengo que encontrarle un equilibro, algo que creo que lo estoy consiguiendo. Es buscar la forma y mantener las ganas de seguir mejorando. Siento que desde lo físico puedo estar mejor, por ejemplo. No me sobra nada, adelanto mio son todas bestias, pero al mismo tiempo siento que está todo muy parejo”.


Sobre la foto que se sacó con Novak Djokovic en Belgrado y la crítica de Nick Kyrgios:

“Cuando Kyrgios me criticó, yo no le podía explicar mi historia, que estaba jugando con el mejor jugador del mundo en su casa y en un cuartos de final de un ATP. ¡¿Mirá si no le voy a pedir una foto y vivir el momento como yo quiero?!! Yo ya cumplí todos los sueños que tenía”.

Foto principal: Om Visuals